Este comentario se centrará
en algunos aspectos teóricos tratados en el Tema 5 “Diseño Curricular” y que me resultaron más interesantes desde mi
perspectiva de futura docente.
El desarrollo del tema se
realizó, en su mayoría, de manera práctica a través de las actividades
descritas en la sección denominada “Dosier”. Uno de los puntos tratados fue el
de los niveles de concreción curricular en el sistema educativo español, a
través de los cuales la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora
de la calidad educativa (LOMCE) establece las competencias reguladoras del estado y las comunidades autónomas,
los centros educativos y, finalmente, los propios docentes. Este fue para mí,
uno de los más aspectos más sorprendentes del currículo, ya que la ley otorga
un amplio poder de decisión, no al Ministerio de Educación, sino al propio Gobierno,
de una manera que considero abusiva y que debería corresponder a aquellos
organismos que se encuentran en un contacto más próximo con el día a día de la
realidad educativa. Esta excesiva facultad de intervención por parte de
cualquier Gobierno es, en mi opinión, contraproducente, ya que puede interferir
en la agilidad requerida para la toma de decisiones.
Me gustaría también comentar,
con respecto a los elementos curriculares que vertebran la LOMCE, la incorporación a los mismos de los estándares
de aprendizaje evaluables, a través de los cuales se evaluará al alumnado.
Basta con escuchar a los docentes que hoy en día deben aplicar dichos
estándares para atestiguar el todavía existente nivel de confusión que estos, a
pesar del tiempo transcurrido, aún provocan.
Otro aspecto relevante y de nueva incorporación fueron las denominadas competencias clave, en las que también
se fundamentara el sistema de evaluación. Aunque estas ya se encontraban
reflejadas en la Ley
Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOE), como competencias básicas, ahora además se ven reducidas de
ocho a siete.
Por último, me gustaría
destacar la importancia que la metodología didáctica tiene dentro del diseño
curricular, ya que este es realmente el único elemento del currículo del que el
docente dispone con suficiente libertad para procurar que el proceso
enseñanza-aprendizaje sea productivo, eficaz y se adapte a las necesidades del
alumnado, a la vez que tiene en cuenta su diversidad.
Para concluir, cabe resaltar
que el actual gobierno en funciones busca la derogación de la LOMCE, para lo cual se
aprobó a principios de año un proyecto de ley de reforma, conocida como 'Ley Celaá'.
En medio de la inestabilidad política que caracteriza a nuestro país hoy en
día, es difícil saber si una nueva reforma será o no bien recibida por la
comunidad educativa.






